La Economía de García II

viernes, 18 de enero de 2008



Política macroeconómica pro cíclica.

Waldo Mendoza

Uno de los factores que explican el fuerte crecimiento de las actividades no primarias en el 2007 ha sido la política macroeconómica, la cual ha recuperado su carácter pro cíclico, interrumpido transitoriamente en el periodo 2001-2006. La política fiscal, elevando el déficit fiscal estructural, y la política monetaria, reduciendo la tasa de interés real y promoviendo la expansión del crédito bancario, en moneda nacional y en moneda extranjera.

En el campo fiscal, como la Ley de Responsabilidad y Transparencia Fiscal (LRTF) vigente impone un 1 por ciento del PBI como límite de déficit fiscal, cuanto el punto de partida es un superávit fiscal de 2 por ciento del PBI, en la práctica, dicho límite es cosmético. En el 2007, el gasto público en inversiones podría haberse duplicado, sin infringir la LRTF.

Dada la regla fiscal, como la recaudación ha crecido considerablemente, el gasto no financiero del Gobierno Central en términos reales se ha elevado en alrededor de 14 por ciento en el 2007, la tasa anual más alta desde mediados de la década pasada, cuando Fuijimori estaba buscando su primera reelección.


Gráfico 3: Política fiscal pro cíclica


En el terreno de la política monetaria, la tasa de crecimiento de la emisión primaria se ha elevado considerablemente en el 2007. En un régimen de metas explícitas de inflación, cuando el instrumento de la política monetaria es la tasa de interés de referencia para el mercado de créditos interbancarios, el crecimiento de la emisión primaria es endógeno, se ajusta a la evolución de la demanda de dinero.

Como la tasa de referencia se ha elevado apenas en medio punto porcentual, y como el PBI nominal ha crecido en alrededor de 12 por ciento y las expectativas de apreciación del tipo de cambio se han fortalecido, la demanda del público por la moneda nacional ha subido fuertemente, y el BCRP ha tenido que responder a la mayor demanda emitiendo nuevos soles. La emisión ha crecido en los últimos meses a un ritmo anualizado de 30 por ciento, la tasa más alta observada desde la liquidación de la hiperinflación a principios de la década pasada.

Como el crédito bancario en moneda nacional se origina en la emisión primaria o dinero de alto poder[1], el ritmo de crecimiento del crédito ha seguido al de la emisión, mediado por el multiplicador bancario, el que ha subido en casi un 20 por ciento en el último año y medio. Y como la tasa de interés real también se ha reducido (véase sección posterior), el impulso monetario durante el 2007 ha sido claramente expansivo, y pro cíclico.

Gráfico 4: Política monetaria pro cíclica.


En resumen, la mezcla de política fiscal y política monetaria expansiva explican el fuerte crecimiento de la demanda interna registrado en el 2007. La mayor demanda interna ha exacerbado la expansión económica y ha elevado la tasa de crecimiento de las importaciones, como no se veía desde mediados de los noventa.

Gráfico 5: Políticas expansivas, demanda interna e importaciones



El beneficio de este nuevo estilo de crecimiento económico es que es más intensivo en mano de obra. El problema, el de siempre en la economía peruana, es que conduce casi inevitablemente a problemas en el sector externo: después de casi una década, en el 2007 se ha interrumpido la elevación sostenida del superávit en la balanza comercial.


Gráfico 6: Sector externo: punto de quiebre


* Se considera el promedio enero – septiembre de cada año

Fuente: Banco Central de Reserva del Perú



[1] En realidad, en un sistema de metas explícitas de inflación, hay retroalimentación entre el crédito bancario y la base monetaria. Cuando, por ejemplo, en el mercado bancario hay presiones al alza de la tasa de interés interbancaria, el BCRP tiene que inyectar nuevos soles para evitar dicha alza, elevando la emisión primaria. Las cifras observadas reflejan, en consecuencia, tanto la política del BCRP y la conducta de los bancos. Sin embargo, si la autoridad monetaria decidiera quebrar este boom crediticio, siempre existirá un nivel de tasa de interés de referencia consistente con ese propósito, aun cuando la conducta de los bancos siga siendo la misma.

Comments

One Comment

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Carlos del Carpio dijo...

El punto de quiebre puede reflejar muchas cosas, entre ellas, sensibilidad de la economía peruana a la economía mundial. ¿Porque se le plantea a priori como indicio de futuros problemas en la BC?

Señalar la "interrupción" de la elevación del Superávit de BC - medido como % del PBI-, como un indicio de "problemas en el sector externo" puede ser totalmente desorientador, ya que se trata de un ratio. Sería pertinente que el autor aclare lo siguiente:

- ¿Que influyo más en el quiebre, la disminución del superávit o el aumento del PBI? Habría que ver que tan pronunciado resulta el quiebre luego de tomar ello en cuenta
- ¿Porque el autor tácitamente quiere -o espera- que un porcentaje como el presentado crezca sostenidamente como si fuera una variable en niveles? No explica por qué el hecho que no lo haga (o en sus palabras, que se interrumpa su elevación sostenida), significa necesariamente augurio de futuros problemas. El autor no lo dice directamente, pero la connotación negativa insinúa dichos problemas como un hecho (casi) perfectamente predecible.

Si el planteamiento a priori referido se basa la comparación de magnitudes actuales, con sus pares de décadas pasadas, se estaría incurriendo en un anacronismo. La estructura de la economía peruana y mundial actual es muy diferente a la de los 70s, 80s e incluso 90s. Pierde sentido entonces calificar las cifras macroeconómicas actuales de "inéditas" o "sin precedentes en la historia contemporánea" (habría que aclarar también, a que se refiere el autor con historia contemporánea). La interpretación que se le da a las magnitudes puede resultar fuertemente sesgada.

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