¿Està el Apra reduciendo el Hambre en el Perù?

martes, 25 de marzo de 2008

Actualidad Económica

Farid Matuk
Ex jefe del inei

Nuestro país cuenta, hasta el día de hoy, con la mejor medición a nivel latinoamericano del indicador 5 de las Metas del Milenio, que recomienda se mida qué porcentaje de los hogares no consume las calorías mínimas para sobrevivir. Esta medición es más rigurosa que la de la pobreza, porque no está sujeta a interpretaciones culturales de cuáles otros bienes distintos a los alimentos consumen los pobres, o a construcciones antojadizas de precios de los alimentos en el ámbito rural.

Este indicador 5 esta basado en las características biológicas de las personas, en las cantidades de calorías que deben consumir los menores y los adultos en un hogar cualquiera; y si esta cantidad de calorías está por encima de las normas internacionales de la Organización Mundial de la Salud. En otras palabras, cuántos hogares padecen hambre.

El día 18 de marzo, el INEI ha entregado el último boletín correspondiente a la Encuesta Nacional de Hogares del cuarto trimestre del 2007. Y se pueden desprender algunos resultados de la evolución del hambre en nuestro país. Como se puede ver en el cuadro, el hambre no ha cambiado nada desde el último trimestre de la gestión Toledo comparada con la última información disponible de la administración García.

En otras palabras, el crecimiento económico acumulado desde julio 2006 a diciembre 2007 de 21% para 17 meses no ha significado nada para los hogares en términos de reducción del hambre.

Una genuina duda puede consistir en que no es adecuado medir dos trimestres diferentes, y que convendría comparar dos años completos. Efectuando un promedio simple de los cuatro trimestres del año 2006 y del año 2007 tenemos una reducción nacional de poco más de un punto que es igual a cero desde un punto de vista estadístico. Pero el crecimiento económico entre 2006 y 2007 fue 9% con un impacto nulo en este indicador nacional de las condiciones de vida de los hogares.

Pero este impacto nulo a nivel nacional esconde el hecho que solo Lima Metropolitana se ha beneficiado de este crecimiento económico con una reducción del hambre –significativa estadísticamente– de poco menos de 3 puntos, mientras que las provincias, tanto urbanas como rurales, permanecen estancadas. Esta nueva trayectoria es una modificación del modelo económico previo, que reducía la brecha entre Lima y Provincias, y con ello reducía la desigualdad en nuestro país. Lo que teníamos antes con la administración Toledo era que el hambre en Lima no se redujo, pero en Provincias sí; mientras que ahora con la administración García el hambre se reduce en Lima, pero en Provincias no.

Este artículo también lo puede leer en http://aeperu.blogspot.com

Mañana miércoles no se pierda la columna Cristal de Mira de Humberto Campodónico.

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