La Crisis de la Globalización

jueves, 23 de agosto de 2007

escribe José Oscátegui


.“¿Y el Perú?- preguntó, mientras el mozo dejaba mi taza

de café sobre la mesa.

Nada – respondí- Acabo de salir de allá y no sé nada. A

ver si ahora que estoy lejos empiezo a enterarme de algo”

Dos indios, Alfredo Bryce Echenique



Mientras en el Perú todavía hay quienes piensan que el mundo vive un auge de apertura al comercio libre, la realidad es que estamos viviendo un proceso de estancamiento y, en algunos casos, retroceso. La responsabilidad de esto no recae ni en los países en desarrollo ni en las fuerzas de izquierda en su interior.

Aunque nuestra prensa o no lo sabe o no lo informa, los principales proteccionistas del planeta son EEUU y Europa, y es debido a ellos que ha colapsado la Ronda de Doha cuyo objetivo era avanzar en la liberalización del comercio mundial. Como lo menciona Stiglitz en su libro Haciendo que la globalización funcione, los países desarrollados solo liberalizan los sectores en los cuales su ventaja es tal que no tienen competencia. Esos países no cobran aranceles a las materias primas provenientes de los países en desarrollo, pero sí a los productos con valor agregado: el café en grano no paga aranceles, pero el café industrializado sí. Con el reciente Acuerdo Preferencial de Comercio (que acá erróneamente conocemos como TLC) los peruanos hemos ganado el derecho, por ejemplo, a exportar cohetes espaciales, submarinos y automóviles libres de aranceles a EEUU, aunque el pequeño problema sea que no los producimos. Pero, por ejemplo, el algodón norteamericano mantiene los subsidios que lo hacen tan barato y que nos impiden competir con él.

¿Por qué Europa y EEUU actuan proteccionistamente? La respuesta corta es porque esos países son mas democráticos que países como nuestro Perú. Allá la ciudadanía es efectiva y el contrato social incluye la obligación del Estado ( y gobierno de turno) de proveer empleo e ingreso suficiente a su población económicamente activa. En consecuencia, si la incorporación al comercio mundial de China, India y otros países significa la pérdida de empleos y la caída del salario de amplios sectores de trabajadores gringos, EEUU se vuelve proteccionista en el corto plazo, e invierte en educación e infraestructura para no tener competidores en el largo plazo y, solo entonces dejar de proteger a sus industrias débiles y volver a predicar contra el proteccionismo.


En ningún sitio como en EEUU ha prendido tanto la consigna “TLC así NO” levantada por sectores de trabajadores e intelectuales en el Perú. La reciente visita de congresistas gringos encabezados por Charles Rangel mostró que ellos quieren un acuerdo comercial distinto al que había sido firmado. Rangel vino a Lima para exigir mejoras laborales para los trabajadores peruanos con la finalidad de proteger el empleo de los trabajadores gringos. ¡¡Y eso que nuestras exportaciones representan menos del 0.2% del mercado norteamericano!! El proceso conocido como “globalización” tiene varios aspectos que no se agotan en la irrestricta movilidad de los capitales ni en la posibilidad de viajar de un extremo al otro del mundo. La globalización, para ser tal, debería implicar también la libre circulación de mercancías y, en particular, la libre circulación de la fuerza de trabajo por todo el mundo. Ninguna de estas dos últimas condiciones se están cumpliendo....y no es ni por culpa de “izquierdistas retrógrados” encallados en tiempos pasados ni por culpa gobiernos como el de Hugo Chávez o Morales.


Comments

2 Comments

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Jesús dijo...

Estimado Bruno:

El texto de Oscátegui padece de un problema típico en estas cuestiones, como es el exceso de generalización. El primero y más importante, hablar de EEUU y la Unión Europea como si fueran un todo, lo cual es demasiado decir en bastantes aspectos de las relaciones económicas, pero también de la política internacional, donde las sensibilidades y actuaciones de los dos bloques pueden diferir en gran medida. La Ronda de Doha, por ejemplo, fracasó esencialmente por la actitud de Washington.

Comprendo que la cercanía a EEUU, que es el objeto último de la crítica en todo el artículo (a través de los TLC), tiende a cegar y provocar graves errores de juicio en América Latina sobre otras realidades; no necesariamente con la UE, sino también con China, Japón, etc. Es algo bastante obvio en la afirmación final, de un simplismo militante. Entre Bush y Chávez hay mucho mundo; casi todo el mundo, a decir verdad. No caigamos en un error peor por el procedimiento de aplicar el viejo "conmigo o contra mí". Las cosas no suelen ser blancas o negras, ni si dirimen únicamente entre neoliberales radicales y nacionalistas con petróleo.

Atentamente,
Carlos García

Silvio dijo...

Hola Pepe,
Una crítica a tu artículo en ¿Crisis de la globalizacìon?.
Saludos,
Sílvio

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