Debate Necesario

miércoles, 20 de enero de 2010




Pedro Francke

Un reciente artículo de Waldo Mendoza, titulado “En defensa del neoliberalismo”, provoca iniciar un debate.

Primero veamos aquello en lo que estamos de acuerdo con Waldo: que tienen que hacerse cambios para “enfrentar mejor los shocks externos” y para que “dejemos de ser uno de los países más desiguales en América Latina”, lo que requiere “elevar sustantivamente la presión tributaria para sostener un gasto público mayor en capital humano e infraestructura”.

Segundo, dejemos de lado los falsos debates. Criticar al modelo neoliberal no equivale a defender una “intervención estatal que entorpece el funcionamiento de la economía”. (estoy seguro Waldo considerará también la defensa del medio ambiente o la salud pública como objetivos válidos de la acción pública). Claro que no son raros en el mundo los estados que toman malas medidas. El tipo de cambio múltiple en Venezuela, puede ser un buen ejemplo de eso: por nuestra experiencia con el dólar MUC sabemos adónde eso nos lleva. Lo mismo podemos decir acerca de eliminar el derecho de propiedad menospreciando la seguridad de los inversionistas, o de aplicar políticas fiscales insostenibles gastando ingresos extraordinarios a tontas y a locas (como en el Perú hoy se exige que hagan los gobiernos regionales con su canon). El mercado debe funcionar y la estabilidad macroeconómica debe ser cuidada.

Pero iniciar un debate en base a criticar las intervenciones estatales tontas o extremas, sería como basar la crítica al neoliberalismo en propuestas extremas como las de eliminar el Banco Central (propuesto por Carlos Boloña en su momento, pero que ningún economista neoliberal serio siquiera consideraría). Dejemos esos recursos polémicos a un lado.

CAMBIOS NECESARIOS

Detengámonos mejor en los cambios que nuestra economía requiere.  Si bien hay un acuerdo general en elevar la recaudación (aunque hasta ahora hay muy poco avance real), un tema fundamental es cómo. En un reciente debate que tuve con PPK, este buen representante del neoliberalismo planteaba, para mejorar la recaudación, hay que reducir la CTS y las gratificaciones de 16% del salario a 2%, para que así las empresas se formalicen y tributen más. Creo, por el contrario, que lo principal para mejorar la recaudación es cobrarle impuestos a las empresas mineras, petroleras y de finanzas que han tenido enormes ganancias los últimos años. Promover la formalización no pasa por reducir derechos laborales y los ingresos de los trabajadores, sino porque el estado facilite los trámites y el crédito a los pequeños empresarios, y sea más estricto en la fiscalización hacia las grandes empresas. Redistribuir el ingreso requiere una tributación que se concentre en los más ricos.

Pero la redistribución no sólo pasa por impuestos y gastos públicos. También se necesita garantizar derechos laborales que permitan una mejora de los salarios reales, que están estancados hace años y cuya participación en el PBI ha caído de 30% a apenas 21%. Hablamos de que los trabajadores puedan hacer su sindicato y negociar su pliego de reclamos sin temor a ser despedidos, lo que no sucede en el Perú pero es un derecho básico reconocido internacionalmente. Luchar contra la pobreza exige también promover aquellas actividades que dan más empleo a la gente, de dónde la mayoría de peruanos vive: agricultura y pequeñas empresas. Curiosamente, mientras los defensores del neoliberalismo propone que sea la acción estatal directa la única forma de mejorar la distribución y reducir la pobreza, y somos los críticos quienes demandamos que es necesario también cambios en el funcionamiento del mercado y de los agentes económicos para tener éxito en este objetivo.

PUNTO CLAVE: POLITICAS SECTORIALES

Pero tal vez el punto clave en esta discusión sobre el neoliberalismo es: ¿hacen falta o no políticas que promuevan el turismo, que faciliten el avance tecnológico, que apoyen el surgimiento de nuevas industrias, que descentralicen la economía? ¿Basta con el funcionamiento “libre” de los mercados, o es necesario además una intervención consciente del estado para dirigir la economía, promoviendo las actividades que pueden tener mejores efectos sociales, ser sostenibles ambientalmente y promover una mayor dinamización productiva en el largo plazo? Por cierto, cuando hablamos de intervención estatal, no debemos pensar que esta deba ser exclusiva o principalmente mediante empresas públicas, un rol primordial debe jugar mecanismos de mercado que generan incentivos a la inversión y la empresa privada, como impuestos, créditos, regulaciones legales y subsidios.

Finalmente, una buena discusión requiere también precisar que es lo que no hay que cambiar, que es lo que hay que defender y mejorar. Anoto 4 centrales: 1) Una política macroeconómica anticíclica, que la hemos tenido por primera vez en 2009; tarde, pero máscale tarde que nunca; 2) El apoyo a nuestras exportaciones no tradicionales, incluyendo el turismo, que han crecido fuerte en los últimos años y eso está muy bien; 3) El avance de la construcción y la industria orientada al mercado interno; 4) Las inversiones públicas en infraestructura.

Pelota devuelta.





Comments

6 Comments

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Julio César Fernández dijo...

Me parece que una de las cosas que deberían hacer es excluir a los mas necesitados de la crisis económica y incluir de lleno a los más pudientes para garantizar el crecimiento y el trabajo apara los segundos. Ofrecerles nuevas oportunidades para que llevar a cabo inversiones a las empresas para que generen nuevos puestos de trabajo.

Pedro Candela dijo...

Julio Cesar, ilustrame como lo lograrias?
Pedrin, el problema es que no llegas a ver o a entender la linea tan fina que hay en el mundo real de la economia entre nuevas politicas redistributivas y el desaliento a la inversion privada (de todo tipo). Y no lo ves o entiendes, me doy cuenta, porque ninguna de tus propuestas tienen un como...

Luis FLores Fernández dijo...

Todos estamos de acuerdo (anti y neoliberales) que la inversión en infraestructura pública con apoyo del sector privado será la única manera de reducir la pobreza y fortalecer el mercado de la mano con el Estado.

Sin embargo las concesiones que se vienen otorgando en materia de carreteras, donde el privado simplemente la administra y hace inversión luego de muchos años de haber obtenido de los peajes cobrados el fondo necesario para ejecutarla.

Si fuera neoliberal, me daría verguenza defender este tipo de concesiones, al contrario esto es mercantilismo puro.

El país requiere de inversión en infraestructura con concesiones donde el privado realmente invierta y podamos contar con autopistas en el menor plazo y así el capital privado cumple su verdadera función, el Estado protege la inversión y su recuperación al privado, y la sociedad gana por cuanto se reduce la pobreza se fortalecen los mercados y sobre todo habrá menos muertos y fallecidos.

Si esto no hacemos minimamente, de que cosa estamos debatiendo.

Jhonatan Mondragon dijo...

Bueno, se que el articulo es un poco pasado pero quiero expresar mi opinion.
En principio, no estoy a favor en otorgarle creditos a las microempresas, por ende estoy en contra de mayores impuestos a las empresas, excepto la minera por su dano ecologico si es que la hay, claro con impuestos verdes. Las pequenas empresas son pequenas en todo desde activo que involucra al capital humano, uno de los activos mas importantes. Muchas empresas pequenas son familiares, no pagan un sueldo competitivo ni ofrecen la posibilidad de ascender -lo que desincentiva la inversion particular en capital humano siendo un lastre para la economia peruana-; no tienen suficiente liquidez para lograr grandes inversiones en tecnologia, y por lo general tienen sistemas de gestion para el cliente ineficaces -por no decir descorteses-. Por el hecho son pequenas, no pueden hacer economias de escala usando mas recursos naturales; por no decir que la poca cantidad de impuestos a pagar. Discrepo sin embargo con PKK, pues parece poco realista su posicion, se deberia dar un papel mas fuerte al Estado para asegurarse de que las empresas logran implementar las decisiones que el Estado incentiva, y para eso se necesita capacidad humana en el Estado que tenemos.
Discrepo totalmente la idea que usted tiene de impulsar la agricultura, al menos no en su estado de pequeno latifundio. Trabajar como un no-graduado es la cosa mas horrible del mundo-el trabajar como no graduado, no como agricultor -, y lo digo porque yo lo hago aqui en EEUU. El dolor de espalda, la mala gestion del personal, lo poco remunerado y lo intesivo que es, por favor dejese de romanticismo. Por no mencionar los desastres que dejan la agricultura en la selva con sus consecuentes emisiones de carbono a lo que se une la mineria informal.
Corregirle que hemos tenido ya anteriormente politicas anticiclas, pero dado nuestra poco tributacion en el pasado, puede que no haya sido de mucho efecto -fuente: a mayor disciplina menos pobreza-. Pero realmente me parece que las politicas anticiclicas deben ser eliminadas, son las empresas que tienen que proveer de anticycle management -eso no existe lo acabo de inventar - pues al fin y al cabo es su responsabilidad las crisis que acaecen y deben de pagar el capital social - no dijeron hace tiempo responsabilidad social?-. Y si, concordamos que el mercado debe ser mejor regulados y los incentivos deben ser mejor alineados. Lo mismo piensa el FMI.

http://naturalinsecticides.nethttp://naturalinsecticides.net dijo...

http://naturalinsecticides.net

Type W dijo...

Esto fue un poco de información muy útil para mí.

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