Edgardo Cruzado Silverii
Mostrando entradas con la etiqueta Edgardo Cruzado. Mostrar todas las entradas
Descentralización
Investigador DESCO
El Canon
Edgardo Cruzado
En unas semanas asume el nuevo gobierno y las promesas electorales se tienen que concretar en políticas públicas. En varias intervenciones el ahora presidente electo manifestó que “el canon lo deben pagar las empresas y no el Estado”, esto es lo que repitió en la reunión con los presidentes regionales y ahora se debe concretar en una nueva forma en que se define el canon en el Perú.
Una primera constatación es que el canon existe, con diferente nombre, en Ecuador, Colombia, Brasil y Bolivia. En todos los casos, como en el Perú, los gobiernos locales y regionales de las zonas productoras reciben una parte de los recursos fiscales generados por la explotación de los minerales y los Hidrocarburos (petróleo y gas).
Segundo, en la mayoría de países las regiones no productoras participan de parte del canon. En el caso de Colombia lo hacen como parte del Fondo Nacional de Regalías (hoy transformado en fondos específicos) y en Bolivia directamente con una asignación porcentual en el canon total. Entonces, el canon no debe ser solo para las zonas productoras, lo que no implica que el beneficio de las zonas productoras deba ser relativamente mayor que para las zonas no productoras.
Un tercer elemento, relevante para el debate, está relacionado con los tributos que conforman el canon. En la experiencia internacional, de nuestros vecinos y otros países del mundo, el canon se conforma de las rentas asociadas al derecho de utilizar los recursos naturales (en la jerga económica “regalías”). Es verdad que en muchos casos las circunstancias han llevado a definiciones particulares. Por ejemplo, en Ecuador, el gobierno ha disminuido la participación de los trabajadores sobre las utilidades de las empresas extractivas de 15% a 3% y con la diferencia se forma el canon. Ahora bien, en ningún caso el impuesto a la renta es utilizado para la formación del canon.
Entonces, la propuesta de recuperar el impuesto a la renta para el gobierno nacional, que debe financiar los programas sociales y los servicios públicos para todo el territorio nacional, no resulta descabellada. Y bajo la misma argumentación, en el momento que se establezca un impuesto a las sobre ganancias los recursos generados deben ser considerados como parte del canon para las regiones productoras.
El final de las cuerdas separadas.
El impuesto a las sobre- ganancias se cae de maduro
Los sueños y la viabilidad de la “Pensión 65”
La Campaña del 2011 y la Descentralización
Se descentraliza la política pero no la economía
Presupuesto Público 2011: Lo Bueno, lo malo y lo feo.
El Poder Ejecutivo, como todos los años al final del día de Santa Rosa de Lima, en el plazo máximo que otorga la ley, ha enviado al Congreso el proyecto de ley de presupuesto del próximo año. Ahora empieza la negociación sobre la mesa para su aprobación en diciembre.
Veamos:
- El presupuesto 2011 se incrementará en S/.6,600 millones, es un 8% más de lo que tenemos programado para este año y no es poca plata. La meta es mantener un déficit fiscal prudente, gastaremos un poco más que los ingresos proyectados; pero sin poner en peligro la estabilidad macroeconómica. Los nuevos recursos se destinan tanto para gasto de capital (4 mil millones) como para gasto corriente (3 mil millones) y se disminuye, haciendo reprogramaciones, el pago de la deuda del Estado (-600 millones).
- Los recursos para el gobierno central se han incrementado mucho más, en estos cinco años de gobierno, que para los gobiernos regionales y municipios. Por cada S/.100 del gobierno central en 2007 se le asignan en el proyecto S/.147 (un incremento del 47%); mientras que a los gobiernos locales, por S/.100 soles asignados en el 2007 solo se le asignan S/.116 en el proyecto para el 2011 (incremento del 16%).
- Entre 2007 y 2011 el presupuesto se habrá incrementado en casi S/27 mil millones, un poco menos del 50%; sin que las iniciativas públicas para asegurar que esos nuevos recursos, y los que ya se venían utilizando, sean destinados con equidad en el territorio nacional, con calidad y en relación con las prioridades de los ciudadanos. Sobre esto es muy poco lo que hemos caminado.
Por suerte quedan 4 meses para hacer ajustes y en año electoral la cosa es complicada. ¿De dónde sale la plata para las ofertas electorales?, ¿dónde deben ir los S/.3,800 millones que se incrementa el gobierno central?; ¿se gastarán en el primer semestre del 2011 o son recursos para la siguiente gestión?
Financiamiento municipal
El oscuro presente de la Descentralización
La peruana, una economía provinciana!
Edgardo Cruzado Silverii
Hay quienes huyen o se tapan los oídos al escuchar la palabra economía, no solo porque últimamente no le vaya muy bien, sino sobre todo porque los términos y las explicaciones alrededor de la economía son comúnmente inentendibles. En este artículo no trataremos de explicar el fondo de esta dificultad, pero sí queremos sustentar que cuando hablamos de la economía del país, en realidad hablamos de varias “economías”, la suma de muchas partes que en conjunto representan un total, pero es un termómetro del momento que no recoge la diversidad.
Conocer la diversidad es importante cuando queremos saber ¿hacia dónde camina la economía peruana? Y dentro de esta, ¿cuál es el futuro de mi región? Claro, antes tendremos que saber ¿dónde estamos?
Esta semana el Banco Mundial ha presentado en Lima su Informe sobre el Desarrollo Mundial (2009) que ha denominado “Una nueva geografía económica” (www.bancomundial.org.pe). En el estudio se describe, con muy buena información, y muchos mapas coloridos, la foto actual: “la mitad de la producción mundial se da en menos del 5% de la superficie terrestre del mundo”. Conclusión. Hoy día, al resto del planeta (el 95%) le queda muy poco.
Hasta aquí, no hay mucho de nuevo, todos sabemos que unos cuantos países, llamados “desarrollados”, explican la mayor parte de la producción y el consumo del mundo. Sin embargo, el informe se ocupa de mostrar que la polarización se repite al interior de la mayor parte de países, desarrollados o no. Una parte pequeña del territorio de cada país concentra la producción y deja para el resto muy poco; esto se repite al interior de las regiones. Esta “foto” es similar no importa si se trata deEstados Unidos, Japón, China, África o América Latina.
En nuestro país la ciudad de Lima concentra, además de buena parte de la población del país, la mayor parte de la producción. La diferencia con Arequipa, Trujillo y Piura es inmensa, y mucho mayor si la comparamos con Sicuani, Chachapoyas, Sechura o Yauyos.
Mas allá de la foto actual es necesario saber ¿qué es lo que nos ha llevado a esta disparidad territorial? Y, mucho más importante, ¿hacia dónde estamos caminando? Y ¿hacia dónde queremos ir? Estamos incrementando la disparidad? ¿La estamos logrando reducir? En este punto los economistas tenemos, entre nosotros, diferencias sustanciales.
El Banco Mundial, en su informe, cita una serie de casos donde fracasaron los intentos por disminuir la concentración económica; concluyendo que es mejor dejar al mercado funcionar y reconocer que la concentración económica territorial es “natural”. La sierra y la selva, con menor concentración de población, mayor distancia de los mercados y con mayores particularidades (lingüísticas y culturales, entre otras), deberán comprender que el desarrollo, hoy y en el futuro estará en la costa y en Lima. Yo creo que esta conclusión es, por lo menos, discutible.
También lo piensa la Unión Europea, a los que el gobierno aún no incluye como parte del complot internacional. Desde 2006 la Unión Europea estableció que el 30% de su presupuesto estará destinado a las regiones donde la producción promedio (PBI) por persona sea menor al 75% del promedio de todos los países que la conforman. A esto los europeos le denominan Políticas de Convergencia Regional.
Esperemos que estas alternativas y no solo parches a la política al continuismo sean parte del debate de las Mesas para ver los temas andinos y amazónicos. No podemos partir del “modelo bueno” y el “modelo malo”, pero no estamos de acuerdo con lo que el modelo actual ofrece para la sierra y la selva. ¿Usted sí?
Este artículo también lo puede leer en http://aeperu.blogspot.com
Del canon a los puertos: ¿para quién gobiernan?
| |||||
Canon para el que corresponde
| Canon para el que corresponde ¿PARA QUIÉN? |
Economista
La distribución del canon, la principal fuente de financiamiento de gobiernos regionales y municipios, en los departamentos donde existe minería, gas y petróleo, se mantiene en el debate. En este diario, y en otros, se han publicados notas sobre el desequilibrio existente en la asignación de estos recursos, tanto entre departamentos como al interior de los departamentos, entre las provincias y los distritos.
¿De dónde sale esta distribución?, ¿por qué resulta "injusta"? Antes de aventurarnos a dar una respuesta recordemos que el canon representa una conquista de las sociedades regionales donde se extraen los recursos naturales. Se origina como una asignación "especial" para los departamentos productores de petróleo, Loreto en un inicio y Piura después; se trataba de una compensación por la extracción. La misma debía ser entregaba a los departamentos productores para aportar en su desarrollo sostenible; es decir, se regresaba parte de la riqueza natural extraída, como financiamiento de inversión pública.
Luego de establecer el canon petrolero se han añadido los canon minero, pesquero, gasífero, hidroenergético y forestal. Para cada uno se definió una fuente de recursos específica de lo que recauda el Estado por la explotación del recurso (regalías, impuesto a la renta u otros) y la proporción que corresponde a la región productora. Por ejemplo, en el caso minero corresponde 50% del impuesto a la renta, en el caso del gas es 50% de las regalías y 50% del impuesto, y en el caso del canon pesquero es 50% de la recaudación por derechos de pesca y 50% del impuesto a la renta de las empresas pesqueras.
Entonces, lo que tenemos es una "norma plana". Se ha establecido una proporción fija de recursos sin importar el nivel de riqueza de la mina o el pozo petrolero explotado, para la distribución al interior del departamento no se considera si este se encuentra dividido en muchos gobiernos locales o en pocos, si los gobiernos locales y el gobierno regional tienen muchos recursos o pocos; tampoco se considera la capacidad de los gobiernos locales y regionales para gestionar la cantidad de recursos que le corresponden durante un año determinado, entre otros.
En la experiencia de otros países se tiene un menú de alternativas; estas van desde el establecimiento de un canon para las zonas que no son productoras directamente, la definición de topes máximos de los recursos que pueden ser asignados a cada entidad hasta la definición de fondos de estabilización o fondos intergeneracionales cuando las rentas de los recursos naturales son extraordinarias.
Y nosotros ¿Cómo podemos enfrentar esto? Se debe partir de reconocer que no existe una sola respuesta, ninguna medida será inocua y, en todos los casos, se debe negociar. Esta es una oportunidad para definir un sistema de asignación fiscal que reconozca las diferencias entre departamentos, y la diversidad al interior de los departamentos, somos un país diverso y esa debe ser la base sobre la que se deben tomar las decisiones.
El Congreso de la República ha dado un primer paso, frente a más de 30 proyectos en cartera para modificar la Ley del canon, se ha formado un Grupo de Trabajo multipartidario para debatir una propuesta integral. Queda pendiente extender este debate a los actores involucrados, a las empresas que son partidarias de concentrar los recursos en las zonas donde están produciendo, a los ministerios involucrados que representan los intereses del gobierno nacional (especialmente Economía y Energía y Minas), a los propios gobiernos sub nacional, productores y no productores, y a la ciudadanía en general.
La Política Educativa de Garcìa
Edgardo Cruzado Silveri.
Economista.
La prueba de selección de maestros para los colegios del Estado ha confirmado la seriedad del problema en la calidad de la educación pública. Con el ánimo de profundizar en el debate, nos preguntamos si el Estado gasta más en educación o no y, en todo caso, qué tan bien gasta.
El gobierno de Alejandro Toledo ofreció duplicar el salario de los maestros, en cinco años. Así, buena parte de los recursos adicionales que recibió Educación se destinó a los salarios de los profesores. Se trataba de una medida necesaria y urgente, los maestros peruanos eran, y siguen siendo, los empleados públicos peor pagados. No se podía empezar ninguna reforma si el salario de los maestros no mejoraba. Hoy los salarios no son buenos, pero son mejores que hace un lustro.
El gobierno del presidente García también incrementó los recursos para educación, pero orientándolo a otros fines. Ahora, la prioridad son los "programas nacionales": de Infraestructura Educativa (para mejorar escuelas), de Alfabetización, de Educación Básica para Todos (mejora de materiales de las escuelas) y de Formación y Capacitación Permanente (capacitación de profesores). Durante el año 2007, el presupuesto del sector Educación se incrementó en S/. 965 millones con respecto al que aprobó el Congreso a finales del 2006; estos recursos nuevos se destinaron en su mayoría a estos programas. (Reporte Nacional 14 de Vigilancia del Proceso de Descentralización del Grupo Propuesta Ciudadana; página 10).
¿Saludable? Sin duda. Aunque mirándolo en detalle, ni tan beneficioso como podría ser, ni tan consecuente y cercano al discurso que maneja el gobierno. Empecemos por lo segundo. Básicamente esta estrategia es contraria a lo que se dice en el discurso. El actual presidente, como candidato, primero, y como presidente, ofreció una guía a seguir en Educación que permitía abrigar ciertas esperanzas sobre el futuro del sector. Los ejes fundamentales fueron: profundizar la descentralización, traspasar el 100% de las funciones y competencias a los gobiernos regionales y municipalizar la educación (algo que también ofreció para Salud). Sin embargo, ya pasado un tercio del actual mandato, vemos que las medidas presupuestales adoptadas por el gobierno de García contradicen los objetivos inicialmente planteados. Los recursos extras que tiene educación, los maneja y controla el gobierno nacional.
Sin lugar a dudas se requiere de inversiones para mejorar el servicio educativo del Estado, más allá del aumento de sueldos. Pero conseguir resultados no solo depende de mayor presupuesto, es importante tener claro el objetivo, las metas, los resultados esperados y la metodología, aspectos ausentes en la política que lleva adelante el gobierno.
Podríamos discutir sobre objetivo y metas, pero todo esto es en vano si la metodología está viciada. Es muy probable que no se logren los objetivos si se concentra el presupuesto en Lima; hacer capacitación docente, alfabetizar o construir escuelas en Madre de Dios, en Puno o en la sierra de la Libertad desde la capital es caro e ineficiente. Se requiere coordinar entre niveles de gobierno y definir indicadores de resultados en calidad.
¿Quién le pone el cascabel al gato? Nos hace falta una política educativa transparente y que se respete. El Acuerdo Nacional empezó definiendo prioridades hace varios años, el Consejo Nacional de Educación (CNE) ha preparado un plan nacional y, en cada departamento, los Consejos Regionales de Educación (COPARE), presididos por los Directores Regionales, han elaborado sus Planes Regionales de Educación. No se puede hacer borrón de lo avanzado y regresar al centralismo inoperante.
Este artículo también lo puede leer en http://aeperu.blogspot.com