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TLCs y agendas de implementación
El Perú ha liderado la suscripción de TLCs y acuerdos norte-sur que consolidan el proceso de apertura de los noventa,pero también importantes acuerdos sur-sur y con el Asia.
Con Europa una fue la historia de negociación en bloque y otra la “multipartes”,donde los acuerdos en la parte comercial mas allá de matices, terminaron siendo muy parecidos a los de EEUU.Así con Canadá, EFTA.En algunos casos, con cláusulas y/o adendas laborales y medioambientales con elevados estándares.
En segundo lugar,el tema de las agendas complementarias.Una es la de implementación,que se deriva de las obligaciones asumidas en los TLCs.Otra es la de compensación a sectores perdedores (para lo cual es fundamental terminar la primera fase).Una tercera la agenda de competitividad para maximizar beneficios potenciales.
El Perú ha trabajado la agenda de implementación en buena medida,no ha comenzado la de compensación y ha definido muy poco en una agenda integral de competitividad. Hay iniciativas interesantes que les falta presupuesto y recursos humanos, además de mayor peso en las decisiones políticas.
Planes económicos y gobierno
Alan Fairlie Reinoso
Los planes económicos de las dos fuerzas que compiten en la segunda vuelta son, en el papel, antagónicos. La propuesta de Fuerza 2011 no solo reivindica la Constitución de 1993, especialmente su régimen económico, sino que atribuye a las políticas que se implementaron en los noventa, el último periodo de crecimiento.
Crisis y Política Comercial
Economista y Profesor de la PUCP
Gastronomía y Desarrollo
Por Alan fairlie Reinoso
Hay un alto crecimiento registrado en el sector agroalimentario, destinado tanto al consumo interno como a la exportación. El sector agropecuario ha crecido 7.2% en el 2008 y 2.3% en el 2009, similar o superior a la tasa de crecimiento de la minería en los mismos años. En el sector externo, las exportaciones no tradicionales peruanas han tenido importante aumento de los productos alimenticios de alto valor por unidad. Inicialmente, esta dinámica estuvo basada en productos como los espárragos, pimiento, alcachofas. Pero, ha sido ampliada a otros productos como uvas, mangos, paltas, leche, bananas y productos marinos. Incluso, se han iniciado las exportaciones de productos alimenticios nativos como la lúcuma, el maíz blanco gigante del Cusco, maíz morado, etc. Las exportaciones del sector agroalimentario llegarían a US$ 3,089 millones explicando el 11% de las exportaciones totales (Aduanas, 2009).
Economía para el Perú del Bicentenario
- Supone que hemos logrado avanzar sustancialmente hacia una economía que apoya la adaptación y desarrollo de ciencia y tecnología, intensiva en conocimiento y capital humano en bienes y servicios, y exportaciones. Esto significa que un poderoso Ministerio de Ciencia y Tecnología lidera un proceso de avance en distintos sectores y regiones, con presupuesto adecuado.
- Necesitaríamos una economía que explote racionalmente sus recursos naturales, dándole valor agregado, buscando prioritariamente el bienestar de la población y que la renta de su exportación tuviera una distribución más equitativa.
- Tendríamos que haber avanzado en el uso óptimo de nuestra biodiversidad, con una gestión que tenga como criterio fundamental el desarrollo sostenible. Esto implica promover y difundir consumo en el mercado interno de productos de la biodiversidad nativa, así como su exportación a nichos de mercado.
Se requiere un Estado fuerte y ágil con los suficientes recursos financieros derivados de una mayor presión tributaria que no se base fundamentalmente en inequitativos impuestos indirectos. Estos deberían ser suficientes para garantizar un rol promotor del Estado, políticas sectoriales compatibles con la normativa OMC, una cartera de proyectos de inversión pública en infraestructura y una adecuada política social y redistributiva.
- Supone un país que ha consolidado macro-regiones transversales, con una completa descentralización y con mecanismos institucionales (nacional-regional) de gestión idóneos.
- Deberíamos haber completado una fase de consolidación de cadenas productivas y de clusters de bienes y servicios, exportadoras o no. Una política de promoción y desarrollo agropecuario y territorial, una política de fomento y desarrollo de la micro, pequeña y mediana empresa, incluyendo un componente exportador.
TLCs y los conflictos de la agenda de implementación
Alan Fairlie Reinoso
Miércoles 07 de Julio, 2010
Cambio climático: negociación internacional y tarea local
Alan Fairlie
La CAN y la UE
Profesor de Economía de la PUCP
La Crisis Andina
ALAN FAIRLIE
La integración andina está en una de sus más profundas crisis. Los acuerdos de Tarija que plantearon geometría variable y diferentes velocidades, para permitir una coexistencia de estrategias de desarrollo y de inserción internacional opuestas (para una negociación en bloque con Europa), han fracasado. Los entrampamientos de la tercera ronda no se pudieron resolver, en los temas de propiedad intelectual, desarrollo sostenible y las ofertas conjuntas que nunca llegaron. Frente a ello la Unión Europea canceló la cuarta Ronda de Bruselas
Nos parece una decisión razonable, si se evalúa el avance casi nulo que se habría dado en las negociaciones. Algunos le han querido echar la culpa al gobierno peruano por la solicitud de la revisión de la decisión 486 para la implementación del TLC con EEUU. Pero, si bien hay un conflicto objetivo entre ese TLC y normativa comunitaria, eso estaba siguiendo su curso en el seno de la CAN, y se debía resolver por los mecanismos establecidos. La tercera ronda no avanzó demasiado, porque Ecuador hizo una revisión integral de su propuesta, y no hubo posición conjunta .En la cuarta, la posición beligerante la tuvo principalmente Bolivia en el tema de disciplinas.
Esas diferencias no llevaron antes a una colisión, porque en la minicumbre de Lima en el contexto de la reunión ALC-UE, se ratificaron los criterios de Tarija. Pero, no se podido-o no se ha querido- implementarlos.
Otros atribuyen el fracaso a la reciente ley migratoria europea, que ha generado amplio rechazo de los países latinoamericanos. Bolivia y Ecuador plantearon explícitamente la posibilidad de suspender negociaciones del acuerdo de asociación, mientras que Perú lo planteó por un carril diplomático y en foros como la OEA, sin condicionarlo a las negociaciones. Fue por eso que no se hicieron todos los esfuerzos para llegar a una posición conjunta? Mejor hubiera sido actuar en consecuencia a las declaraciones y no buscar un mecanismo indirecto que hace que sea Europa quien cancela el encuentro. Pero el debate y la protesta deberían tener otros espacios y no postergar indefinidamente las negociaciones.
Las tensiones bilaterales Colombia-Ecuador, que no permiten en el horizonte cercano el restablecimiento pleno de relaciones, no ayuda. Tampoco la escalada de declaraciones que está enrareciendo la históricamente buena relación peruano –boliviana, principalmente por la inaceptable injerencia en asuntos internos del Perú.
Nadie puede pretender imponer su perspectiva al otro país, y en todo caso los cambios de postura responderán a los procesos que internamente se desarrollen en cada uno de ellos. Los actores externos y los alineamientos en torno a sus intereses, solo llevarán a la ruptura definitiva del proceso.
La Secretaría General de la CAN y Ecuador que tiene ahora la presidencia, deberían crear los espacios de diálogo necesarios en estos momentos, y plantear propuestas para la discusión de mecanismos de trato especial y diferenciado que considere las asimetrías de los países en la negociación. Es decir, implementar los acuerdos de Tarija y la minicumbre de Lima, lo que puede incluir propuestas individuales de los países, en los temas donde no haya acuerdo y cada cual avanzará o hará concesiones según estime conveniente Esto supone un debate de fondo sincerando las posiciones y el respeto a las opciones de cada país, para evaluar si podemos seguir juntos en el proceso de integración. Si esto no es posible, entonces será mejor que cada uno baile con su pañuelo, y a nivel regional se busque la confluencia en un espacio mayor, como es la integración sudamericana
Entre Cumbres y TlCs
Alan Fairlie Reinoso
La Cumbre ALC-UE fue un rotundo éxito para el país, no solo porque se alcanzaron los objetivos de eventos de esta naturaleza, sino porque además de proyectar la presencia internacional del país, se desarrollaron importantes reuniones bilaterales de Estado (Alemania y especialmente Brasil), y en la mini cumbre CAN-UE se evitó la colisión andina.
El presidente por fin asistió a una reunión regional, la que dio nacimiento a UNASUR. Si bien Colombia declinó asumir la presidencia pro tempore, y el secretario general renunció porque no se aprobó su propuesta de integración profunda, se ha constituido un espacio que aunque no genere la convergencia deseada en el corto plazo, por lo menos crea las condiciones de diálogo entre diferentes estrategias de desarrollo e inserción internacional. Y, a partir de consolidar la coexistencia pacífica entre estados, proyectar Sudamérica como una voz en el mundo. Es lamentable que la propuesta brasilera del consejo sudamericano de defensa no se aprobara, dada la oposición de Colombia.
Otro punto de fricción ha sido generado por la implementación del TLC de Perú con Estados Unidos, que llevó a la solicitud de una modificación de la aplicación de la decisión 486 de la CAN, sobre propiedad intelectual. Solicitud rechazada por Ecuador y Bolivia, y cuya reconsideración planteada por el Perú ojalá llegue a buen puerto. El desafío es cómo se puede profundizar el proceso de integración andino, respetando las diferentes opciones que tienen los socios, construyendo las suficientes flexibilidades. El problema es si los acuerdos con países desarrollados entran en conflicto con la integración regional o no. En ese sentido, Europa tiene una gran responsabilidad para seguir siendo un factor de cohesión de la CAN y no contribuir a su fragmentación, propiciando un acuerdo que ponga el TLC con Estados Unidos, como piso de la negociación.
Se desarrollaron reuniones de los SOM de APEC y una importantísima reunión de sus ministros de comercio que ha llamado a una culminación exitosa de la Ronda Doha, y propuestas para enfrentar la crisis alimentaria mundial, así como buscar un espacio de libre comercio en APEC. En ese contexto se suscribieron los TLCs con Canadá y Singapur. El acuerdo con Canadá, tiene matices interesantes respecto al de Estados Unidos (excepciones, franja de precios en agricultura, umbrales diferenciados en compras del estado, etc.) y además incorpora un elemento de cooperación no solo en el tema laboral y medioambiental. El acuerdo con Singapur también es positivo, pero la relación estratégica que el Perú pretende, ya la tiene el país asiático con Chile hace varios años. Además, formó el P4, al que ahora pretenden incorporar de manera subordinada al Perú (donde Chile tiene avances consolidados en el muy sensible tema de propiedad intelectual, por ejemplo).
El balance de ALC-UE y lo que va de APEC es muy positivo para el Perú y Cancillería y MINCETUR están respondiendo a la altura de las circunstancias. En los acuerdos norte-sur, ojalá predominen los mecanismos de flexibilidad y logremos un acuerdo positivo con la Unión Europea. Se deben hacer todos los esfuerzos no solo para mantener la integración andina, sino fortalecer la integración sudamericana en el UNASUR desde la alianza estratégica con el Brasil, y no desde el seguidismo y/o la subordinación a la estrategia expansionista del vecino del sur.